OMPRESS-MADRID (24-09-20) Mañana viernes, 25 de septiembre, el programa “Misioneros por el Mundo”, en TRECE TV, llega a la Amazonia y se acerca a los misioneros que están allí cerca de la vida de sus gentes y poblaciones. Se trata de una zona que ha cobrado importancia informativa debido a los problemas medioambientales, pero cuya complejidad geográfica y social va mucho más lejos, planteando también un desafío a la tarea de la Iglesia. El Papa Francisco trató este desafío en el Sínodo celebrado en 2019, un Sínodo que, como dice el obispo de Bragança do Pará, uno de los misioneros españoles que conoceremos en este programa, no tendrá efectos “inmediatos”, pero sí influyentes.

En Portel, una localidad enclavada en el interior del Amazonas, se encuentra el misionero leonés Manuel Fernández Rodríguez; un agustino recoleto que lleva el Evangelio a 112 comunidades indígenas dispersas por los ríos, a las que solo se puede llegar en lancha. Las sectas representan un gran desafío para la evangelización en toda la región.

Fray Manuel confiesa sentirse “feliz de la vida” en este lugar y allí se quedará “el tiempo que Dios quiera”. El misionero expresa enérgicamente que “darse a los demás”, sana todas las heridas y subraya que el objetivo de los agustinos recoletos en esta zona es el de todo misionero, “anunciar a Jesús y el camino que Jesús nos ha enseñado”.

Además de la pastoral, la labor evangelizadora de estos misioneros se encarna también en obras sociales, como el Centro Arcores, donde diariamente dan de comer a más de 100 niños, y que se sostiene con la ayuda económica que llega desde España. El problema de los abusos sexuales a niños y el tráfico de mujeres es una de las lacras de la zona Por esta causa han sido asesinados varios sacerdotes que denunciaron las agresiones y sufrió amenazas de muerte el obispo emérito de Marajó, el navarro José Luis Azcona.

Monseñor Jesús Mª Cizaurre preside la diócesis de Bragança do Pará, donde la Iglesia atiende diversas obras sociales y sanitarias. La “Facenda de la Esperanza” es una obra social de la diócesis en la que los drogodependientes logran recuperarse apoyados en tres pilares: espiritualidad, trabajo y convivencia. Realmente es un sitio de esperanza porque el 80% de los internos logra superar sus problemas de adicción, y algunos regresan luego para trabajar como voluntarios, como “padrinos” de quienes ahora les necesitan a ellos. Testimonios de superación como el de Daniel, que encontró “el cielo” en la Fazenda, después de haber perdido el contacto con sus hijas por su adicción a las drogas. Como dice monseñor Cizaurre, la droga destruye a la persona, sus valores, y la propuesta de este programa de recuperación es reconstruir esos valores. Se trata de una auténtica “muerte y resurrección”.

El obispo muestra otras obras de la diócesis, como la Casa de la Misericordia, donde acogen de forma provisional ‒hasta que puedan encontrar un empleo‒ a personas que no tienen trabajo, ofreciéndoles comida y un sitio donde dormir. También el Hospital San Antonio María Zaccaria, que lleva el nombre del primer obispo de la diócesis de Bragança, donde se recibe a todo tipo de personas, con todo tipo de patologías.

Los programas de “Misioneros por el Mundo” se realizan con la colaboración de OMP y se emiten en TRECE TV los viernes a las 21:15h y se pueden ver también por internet en el canal de OMP en Youtube.