En este número viajamos hasta el país centroafricano donde nos espera la misionera Victoria Braquehais de la congregación Pureza de María.

 

Me llamo Victoria y os doy la bienvenida a Kanzenze, un poblado situado al sur de la República Democrática del Congo, en el corazón de África. Los primeros misioneros llegaron hace 110 años y hoy vivimos aquí cinco misioneras.

Es temprano, así que abrigaos bien porque estamos en la estación seca y el viento os puede dejar helados. Después empezará a hacer calor, pero no os confiéis, que de noche vuelve el frío. En esta zona no hay cuatro estaciones como en España, sino solo dos: la seca, y la de lluvias que está a punto de llegar y en la que llueve tanto que parece que caen cortinas de agua.

Ahora acompañadme al Uzima , el Instituto de Educación Secundaria donde paso la mayor parte del tiempo. En él estudian unos 500 chicos y chicas. Cuando terminan sus estudios les ofrecemos que sigan formándose para llegar a ser maestros, comerciales o informáticos.  A su vez, contamos con otra escuela para Infantil y Primaria a la que vienen niños desde muchos poblados y ciudades. Por eso hemos creado dos internados (uno de chicas y otro de chicos) para que cuenten con una casa cerca de la escuela.

En la misión nos ocupamos de un gran hospital en el que atendemos a 125.000 personas.  Allí las curamos, las vacunamos y sobre todo, les enseñamos a evitar los contagios. Porque es tan difícil curarles con los medios de los que disponemos que lo mejor es evitar que se enfermen. Lo más común es contraer la malaria que empieza con la picadura de un pequeño pero peligroso mosquito: el anófeles. En España se curaría en seguida, sin embargo aquí una picadura te puede provocar la muerte.

Pero no nos pongamos trágicos pues en el Congo también se viven muchos momentos preciosos y si algún día queréis venir os diremos alegres: ¡Karibu kwetu! . Aquí la gente lleva la música en el corazón. Desde que los niños son pequeñitos, cuando las mamás los llevan a la espalda, van cantando. Cualquier cosa: la alegría, el dolor… se expresa con la música. Así que normalmente se reza así, cantando y bailando. Esa manera de rezar es de lo más bonito que he visto en la misión. Ya decía San Agustín que “cantar es rezar dos veces”. Para mí, como misionera, es un regalo inmenso compartir la vida y la fe con este pueblo que me acoge.

 

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO: EL PAÍS DE LOS CHIMPANCÉS

La República Democrática del Congo es uno de los países con mayor diversidad animal del mundo. Abundan los chimpancés -como el bonobo- y los gorilas. Pero tanto unos como otros están desapareciendo a causa de la caza furtiva. Una de las comidas típicas del sur del país es el bukari, una especie de bola blanca que se hace con harina de mandioca. Sin embargo, la comida escasea y casi un millón de niños menores de cinco años padecen malnutrición severa.