OMPRESS-MOZAMBIQUE (21-03-19) Desde Maputo, Mozambique, el misionero franciscano fray Enrique Bascones Lezcano contaba ayer que “sólo ahora comienzan a restablecerse algunas comunicaciones y comenzamos a saber la tremenda realidad. La situación es dantesca, tristísima. De momento todavía no sabemos la situación de nuestras Misiones en Beira, Chimoio y Manica. Yo vivo en Maputo capital, a 1200 Km del epicentro del ciclón. Dentro de Mozambique se está generando una maravillosa respuesta de solidaridad y generosidad para ayudar a las víctimas del ciclón. Los pobres tienen un grande corazón”.

Fray Enrique ha enviado además una circular a todos sus hermanos y familiares y amigos en la que recoge lo que está pasando el país: “Mozambique es una tierra castigada, anualmente, por las llenuras – aquí llaman ‘cheias’- que regular e inexorablemente castigan algunas provincias, en la época de lluvias. Normalmente provocan el desbordamiento de ríos con la consiguiente destrucción de muchas hectáreas de cultivos y de muchas viviendas precarias de campesinos, que viven en las zonas bajas. Tanto, que existe una comisión nacional del Gobierno que atiende a las víctimas, cada año.

Estamos en la época de lluvias. De hecho en las Zonas Centro y Norte hubo, recientemente, inundaciones en las Provincias de Sofala y Zambezia. Particularmente intensas fueron este año en la ciudad de Beira, la segunda más importante del país. No estamos acostumbramos a la visita de ciclones. Son fenómenos, prácticamente, desconocidos entre nosotros.

Pero este año comenzaron a asomarse, tímidamente, en las noticias y previsiones de las autoridades, de los días 12 y 13 de marzo, que informaban que un ciclón se estaba acercando por el canal de Madagascar y amenazaba entrar en Mozambique por la Zona Centro. Y así fue, el día 14 de marzo, atravesando Madagascar, entró durante la noche, por las provincias de Sofala, Manica y Tete y fue dejando desolación a su paso. Luego continuó avanzando por Malawi e Zimbabue.

Solo a partir de ayer comenzaron a llegar algunas noticias e imágenes. Se cortó totalmente la comunicación, la energía, el agua potable. Las personas no conseguían averiguar la verdadera situación de familiares y amigos.

El Presidente de la República y el gobierno en pleno se trasladaron a la ciudad de Beira para evaluar la realidad. La ciudad de Beira está destruida en un 90%. El Presidente después de sobrevolar la zona hizo una descripción dantesca de la realidad en el campo, donde las aguas alcanzan niveles increíbles. El número de víctimas puede llegar a mil. Hasta el día 18 había cuerpos flotando sobre las aguas y gente subida en los árboles, esperando auxilio. La mayor parte de las escuelas y hospitales de la zona afectada quedaron destruidos. Nadie puede imaginar de donde viene tanta agua. Parece ser que han abierto las compuertas de algunos pantanos en Zimbabue y Malawi para proteger las estructuras. La prioridad absoluta es salvar las vidas de más de 100.000 personas situadas en áreas arrasadas por el ciclón. Fue un ciclón con trombas y diluvios de agua que arrasaban y destruían lo que los fortísimos vientos dejaban en pie.

Todavía no existe un informe oficial y acertado. Se habla de muchos muertos, de más de 2.500 heridos, de centenas de escuelas, hospitales y estructuras públicas, destruidas por vientos de más de 200 km/h. Acaba de filtrarse una información de la Archidiócesis de Beira donde se habla de una cantidad increíble de capillas, iglesias, escuelas y estructuras religiosas por el suelo. ¡De nuestras Fraternidades Franciscanas de Beira, Chimoio y Manica no sabemos todavía nada…! Mucho sufrimiento, mucho dolor y angustia cayó sobre las espaldas de nuestro pueblo, ya tan castigado por la pobreza y los problemas de cada día. Así es, ‘para el perro flaco todo son pulgas’. Nosotros en Maputo, capital, estamos a 1.200 Km. del epicentro del ciclón Idai. Por el centro del país, el ciclón pasó, pero las fuertes lluvias todavía continúan en algunas partes. Anoche Maputo fue fustigado por un fuerte ramal de viento y agua, pero sin consecuencias, gracias a Dios”.