OMPRESS-ROMA (6-03-18) Cada año, en Roma, Voices of Faith y el Servicio Jesuita a los Refugiados (JRS) organizan, en el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, un evento en el que mujeres son las protagonistas. Los relatos e intervenciones que este año girarán en torno al tema: “Por qué las mujeres importan”.

Por primera vez, este evento será transmitido en directo al Arrupe Learning Centre del campo de refugiados de Dzaleka, en Malawi. Se podrán escuchar las impactantes historias de algunas mujeres que viven en este campo. También intervendrán Elisa Orbananos Hernando, Responsable de Programas de JRS en la zona de los Grandes Lagos, y Joana Gomes, Directora de Proyectos de JRS en el Chad, que compartirán sus experiencias sobre el terreno.

Voices of Faith (Voces de Fe) se quiere hacer eco de las voces de mujeres de fe. Son mujeres como las jóvenes que viven en este campo de Dzaleka. Son mujeres duras, apasionadas y comprometidas en marcar la diferencia en sus comunidades y en el mundo. Son las que han defendido el acceso de las niñas refugiadas a la educación. Como señalan los organizadores de este evento, se deben escuchar sus voces.

Es la voz de Perfect Bazahica, una joven refugiada que huyó de su Burundi natal tras el asesinato de sus padres. Estudia en Dzaleka, convencida de que el acceso a la educación superior es crucial para que los refugiados puedan reconstruir sus vidas: “Dzaleka es un lugar donde las personas más educadas y con más talento pueden perder la esperanza. La vida para jóvenes como yo después de la secundaria siempre es difícil. Si las mujeres no tienen la oportunidad o los medios para ir a la universidad, nos encontraremos con chicas que caen en la prostitución, o se quedan embarazadas o se casan con muy poca edad”.

Desde el Servicio Jesuita a los Refugiados buscan que mujeres como ella puedan hacer valer sus derechos. Por eso promueven la igualdad y la plena participación en todas las decisiones sobre sus propias vidas. La educación es una de las respuestas humanitarias más importantes dado que, actualmente, los refugiados permanecen desplazados una media de entre 17 a 21 años.