Los “cantores de la estrella” con el corazón puesto en los niños de la India

OMPRESS-ALEMANIA (16-11-17) En los días que preceden a la Epifanía, los “cantores de la estrella” de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera de los países de lengua alemana (Alemania, Austria y algunos cantones suizos), recorren las calles con sus cantos navideños. Como manda la tradición, vestidos de Reyes Magos, con la estrella y sus cantos, los “Sternsinger” llaman a las puertas de las casas. Cerca de medio millón de niños – sólo de las parroquias alemanas – llevan la bendición C + M + B (Christus Mansionem Benedicat – Cristo bendiga esta casa) a las familias, recogiendo donativos para los muchos otros niños que tanto sufren en el mundo.

Esta tradicional iniciativa de los “Cantores de la Estrella” dedicará la colecta y donativos de la campaña 2018 a la lucha contra el trabajo infantil en la India y en todo el mundo. Esta campaña va a permitir a los niños descubrir el colorido de la India y acercarse a su cultura, sus tradiciones, sus costumbres y necesidades. A través de diferentes materiales sabrán que, “como ningún otro país, la India se caracteriza por una cantidad casi infinita de aromas, sonidos y colores: más de mil millones de personas conviven en este país. Desafortunadamente, la desigualdad social separa a ricos y pobres como no ocurre en casi ningún otro lugar. Muchos niños en la India trabajan con mucho esfuerzo para ayudar a sus familias a llegar a fin de mes”, señalan los organizadores.

Les invitan con esta iniciativa solidaria y navideña a descubrir la vida cotidiana de estos niños, a conocer sus sueños y esperanzas y a solidarizarse con ellos. La colecta de los “Cantores de la Estrella” se ha convertido en una de las más grandes iniciativas de solidaridad de todo el mundo, gracias al compromiso de estos niños.

Este año, han contado con la colaboración del conocido periodista alemán Willi Weitzel, que ha viajado a la India para conocer a los niños a los que irá destinada la ayuda de los pequeños “Sternsingers”. Allí conoció a niños que tienen que trabajar todos los días desde pequeños, a menudo en condiciones de explotación y peligro. Algunos de ellos nunca han ido a la escuela, porque tienen, por ejemplo, que soldar anillos de vidrio desde la mañana hasta la noche, que más tarde se convertirán en bisutería barata.