OMPRESS-KIRGUISTÁN (12-01-18) El 17 de diciembre fue un día de fiesta para la pequeña pero entusiasta Iglesia católica en Kirguistán. En la pequeña catedral católica de Biskek, la capital de este país ubicado en el Asia Central, tenía lugar la ceremonia de instalación del padre jesuita Antony James Corcoran como administrador apostólico de todo el país, puesto para el que había sido nombrado por el Papa Francisco el 29 de agosto.

En presencia de feligreses venidos de diversas partes el país, el obispo de Almaty, Kazajstán, el español José Luis Mumbiela, en representación del nuncio del Papa, presidió la liturgia y recibió la profesión de fe del padre Corcoran, además de proceder a la lectura del decreto papal de nombramiento. Concelebraron la eucaristía otros obispos de Kazajstán, así como el obispo de Uzbekistán.

Kirguistán, en Asia Central, fue parte de la antigua Unión Soviética. Tiene una población de unos seis millones, de los que apenas 500 son católicos. Los jesuitas han estado a cargo de la misión en este país desde que se estableciera hace ya 20 años. La población del país es, en su mayor parte, musulmana, con una destacada minoría ortodoxa rusa. Su constitución garantiza la libertad religiosa.

Nacido en Arizona, en 1963, el padre Corcoran entró en la Compañía de Jesús en 1985 y fue ordenado sacerdote en 1996. Ha servido como misionero en Rusia desde 1997. Fue superior de la región rusa de enero de 2009 hasta febrero de 2017. Antes fue vicario general en Novosibirsk, Rusia