OMPRESS-REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (3-06-20) Se confirma la muerte de cinco personas en Mbandaka, una de las capitales de provincia de “un país muy débil, fuera de control y en el que es muy difícil trabajar en las zonas rurales y periféricas”, explica un médico.

El gobierno congoleño confirmaba la muerte de cinco personas, incluido un joven de 15 años en Mbandaka, la capital de la provincia de Ecuador, en la parte noroeste de este vasto país. Las muertes tuvieron lugar del 18 y el 30 de mayo. Otras cuatro personas, que contrajeron el virus, están siendo tratadas en una unidad de aislamiento en el hospital de la ciudad. Esta vuelta por sorpresa del ébola se produce cuando la República Democrática del Congo, parecía haber dejado atrás la última epidemia de este virus, que ya causó más de dos mil muertos, con una tasa de mortalidad de entre 50 y 60%, aunque esta tasa puede aumentar hasta el 78% entre los niños menores de cinco años.

En una entrevista concedida a Vatican News, Dante Carraro, director de la ONG italiana Medici con l’Africa Cuamm, explicaba que el Congo es “un país muy débil, fuera de control y en el que es muy difícil trabajar en las zonas rurales y periféricas”. También lo es trabajar en una ciudad como Mbandaka, con un millón de habitantes: “Lo que sí sabemos es que ha habido un brote nuevo muy extraño, porque no parece haber habido ningún episodio de ébola en esta área”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) está presente en esta zona, porque en Mbandaka hay un centro de investigación biomédica, lo que ha permitido identificar estos primeros casos. Esta es la undécima epidemia de ébola, tras el descubrimiento de este virus en el país en 1976.

“Cuando ocurren estas situaciones”, explicaba Dante Carraro, “la población se siente aún más abandonada y es por eso que la presencia de personal de campo se vuelve muy importante. El otro elemento que no ayuda y agrava esta fase de la epidemia de ébola es que el país ha implementado medidas de bloqueo debido a la pandemia de coronavirus”. Esto ha agravado la situación social de una población, en la que la mitad de las personas sobrevive al día con pequeños trabajos.

El Congo se enfrenta a un escenario con múltiples epidemias. El promedio de nuevos casos de coronavirus ha aumentado a un ritmo de 100 por días – gracias a Dios ninguno en la provincia de Ecuador, donde ahora ha surgido el ébola – y, además, también se está enfrentando a una epidemia de sarampión que ha matado a más de 6.000 personas desde principios de 2019. También hay episodios graves de cólera además de, como en tantos otros países africanos, la siempre presente malaria.