OMPRESS-PERÚ (6-09-19) Los obispos que integran los Consejos Permanentes de las Conferencias Episcopales de Bolivia, Chile y Perú se han reunido esta semana en Lima, para tratar temas comunes que afectan a estos tres países, entre ellos, la grave situación migratoria de los venezolanos.

“En estos días”, señalan los prelados en un mensaje final tras el encuentro, “hemos podido reflexionar y constatar la grave situación migratoria de grandes proporciones que se vive en nuestros países, especialmente por hermanos nuestros provenientes de Venezuela. Expresamos nuestra cercanía y solidaridad al pueblo venezolano, que en este último tiempo ha estado sufriendo difíciles condiciones económicas, sociales y políticas en su país. Renovamos y valoramos el compromiso de las instituciones de la Iglesia Católica para acoger y servir a hermanos nuestros que buscan mejores perspectivas de trabajo y seguridad para ellos y sus familias. Agradecemos especialmente el esfuerzo de muchas personas que entregando su tiempo y recursos se han puesto al servicio de los que más sufren difíciles condiciones de migración. Consideramos que los gobiernos y correspondientes organismos públicos de los Estados involucrados deben analizar y dialogar en profundidad las políticas públicas que se han de implementar de manera coordinada para responder al fenómeno migratorio”.

También reafirmaron su compromiso por seguir luchando contra el “grave flagelo de los abusos sexuales contra menores y la violencia contra la mujer en nuestros países. El dolor de las víctimas de estos delitos nos impulsa a seguir esforzándonos en implementar medidas efectivas de prevención, de manera que nuestras comunidades lleguen a ser ambientes sanos y seguros en donde los niños, niñas, adolescentes y adultos vulnerables encuentren un clima de cuidado y desarrollo respetuoso de su identidad personal”.

Han recordado también, en su mensaje, la celebración del próximo sínodo sobre la Amazonia que tendrá lugar en Roma, un “vital encuentro para responder de mejor forma a la evangelización y al cuidado de la Casa Común, desde una ecología integral, de la biodiversidad y ecosistemas de esa región, que se encuentran gravemente afectados por la actividad humana”.