OMPRESS-MADRID (7-02-19) Según informa la Compañía de Jesús, este sábado próximo, 9 de febrero, se ordenarán diáconos diez jesuitas de entre 30 y 38 años de seis países diferentes. Se trata de tres españoles, un ruandés, dos indios, un italiano, dos portugueses y un maltés. La ceremonia estará presidida por el cardenal D. Carlos Osoro Sierra, arzobispo de Madrid, en la parroquia de San Francisco Javier y San Luis Gonzaga (C/ Mártires de la Ventilla, 34, a las 18 h.) La noche anterior se celebrará una vigilia de oración previa (20 h.) en la misma iglesia.

La mayoría de los futuros diáconos entraron en la Compañía al terminar sus carreras universitarias, en ámbitos tan diversos como las Ciencias ambientales, Derecho, Farmacia, Arquitectura, Matemáticas y Física, o Bellas Artes. Varios tuvieron en su infancia vinculación directa con la Compañía de Jesús, por ser alumnos de colegios de la orden, explican desde la misma Compañía. Para los demás, la transmisión de la fe de sus familias y la vinculación a una parroquia fueron claves en el camino para encontrar su vocación. Los jesuitas aparecieron en sus vidas más tarde y de diferentes maneras. A Giusseppe Amalfa, por ejemplo, el contacto con la Compañía le llegaría en la universidad de la mano de un profesor de arquitectura que, ante el asombro de los alumnos, comenzó a hablar de la oración en clase como marco donde situaba su pedagogía: “¡La oración de la que nos hablaba era el método ignaciano de los ejercicios!” explica este jesuita.

Alguno dejó de creer en su adolescencia, como el jesuita portugués Nelson Faria quien relata como en esa época se dedicó “a la vida bohemia y a la apolítica. Y fue justamente por mi compromiso con la política, mi estilo de vida excesivo y el gusto por la lectura, que descubrí a Benedicto XVI” y él fue quien le presentó a Dios y se le abrió de nuevo la puerta de la fe.

Hasta ahora, además de formarse (estudios de Filosofía y Teología, entre otros), han desempeñado labores diversas: desde dar clase o ejercer la pastoral en un colegio o universidad; dinamizar tareas pastorales, especialmente con jóvenes; acompañar espiritualmente a personas y comunidades de laicos; o tareas sociales como atender a personas sin hogar o dirigir un colegio de refugiados sirios en Líbano. https://www.youtube.com/watch?v=O0kG_KTKbn0&feature=youtu.be

A pocas horas de su ordenación, varios de ellos hablan en un vídeo-testimonio de cómo viven este paso previo hacia el sacerdocio. Lo consideran como un regalo, una misión, una responsabilidad, una respuesta a una llamada, una forma de llevar la buena noticia, un paso que impresiona y supone una gran responsabilidad… También les da vértigo y hasta miedo, pero tienen claro que son un instrumento de la historia de amor de Dios con el mundo.