OMPRESS-ROMA (29-04-19) En el Regina coeli de ayer el Papa Francisco comentaba el Evangelio de este domingo de Pascua, las primeras palabras que Jesús dice a sus discípulos, reunidos en el Cenáculo – “Paz a vosotros” – y la hermosa escena de cómo Jesús sale al encuentro de la incredulidad de Tomás. Las llagas de Jesús que invita a Tomas que toque “constituyen la fuente de la paz, porque son el signo del amor inmenso de Jesús que ha derrotado a las fuerzas hostiles al hombre, el pecado, la muerte”, y añade son “una enseñanza para nosotros, como si Jesús dijese a todos nosotros: Si tú no estás en paz, toca mis llagas”.

La paz es el primer don, que trae Cristo resucitado, pero junto a él, decía el Papa Francisco, está a la alegría. En la versión del evangelista Lucas, recuerda, hay un versículo, “que dice que no podían creer por la alegría”. Por eso, “si estás triste, si no estás en paz, mira a Jesús crucificado, mira a Jesús resucitado, miras sus llagas y toma es alegría”.

Y, continúa el Papa, “además de la paz y de la alegría, Jesús da a sus discípulos como regalo la misión. Les dice: ‘Como el Padre me ha enviado, también os envío yo’. La resurrección de Jesús es el inicio de un dinamismo nuevo de amor, capaz de transformar el mundo con la presencia del Espíritu Santo. En este segundo domingo de Pascua, estamos invitados a acercarnos con fe a Cristo, abriendo nuestro corazón a la paz, a la alegría y a la misión. Pero no olvidemos las plagas de Jesús, porque de ellas salen la paz, la alegría y la fuerza para la misión”.

El Papa Francisco recordó además en el Regina coeli las cuatro beatificaciones del sábado en Argentina, cuatro mártires de la fe perseguidos por la causa de la justicia y de la caridad evangélica: “uno de ellos era francés, había ido como misionero a Argentina. Los otros tres, argentinos. ¡Aplaudamos todos a los nuevos beatos!”.