OMPRESS-CHILE (16-01-18) El Papa comenzaba su visita a Chile con una parada ante la tumba de Mons. Enrique Alvear Urrutia, obispo auxiliar de Santiago, que fue conocido como el “obispo de los pobres”.

Esta cita, tras la llegada al aeropuerto Arturo Merino Benítez de la capital chilena, no estaba prevista inicialmente en el programa oficial del viaje. La tumba de Mons. Alvear está en la Parroquia de San Luis Beltrán. En ella se detuvo la comitiva del Papa, que esperó a que rezara unos minutos en silencio, antes de volver a recorrer las calles de Santiago, hasta la Nunciatura Apostólica donde se hospedará.

Enrique Alvear, fallecido en 1982, a los 66 años de edad, destacó por su notable labor a favor de los más necesitados. El prelado fue un gran defensor de los Derechos Humanos, durante el régimen de Augusto Pinochet. De hecho, el portavoz de la Santa Sede, Greg Burke, ya adelantó que el Papa se encontraría con víctimas de la dictadura este próximo jueves, en la ciudad andina de Iquique.

Mons. Alvear, cuya causa de beatificación está abierta, fue formador y director espiritual en el seminario de Santiago y profesor en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica. Su inquietud misionera y su amor a los pobres lo llevaron a iniciar comunidades cristianas en barrios de la periferia de Santiago y en 1961 fue nombrado Vicario General de la diócesis. Dos años después era nombrado obispo por el Papa Juan XXIII. Adoptó el lema “El Señor me envió a evangelizar a los pobres”. Fue obispo auxiliar de Talca (1963-1965), obispo de San Felipe (1965-1974) y, finalmente, obispo auxiliar de Santiago (1974-1982). En el 2008 sus restos fueron trasladados a la Parroquia de San Luis Beltrán, en la comuna de Pudahuel.

Chile recibe a un Papa más de 30 años después de la visita que hizo Juan Pablo II en 1987. El Papa Francisco presidirá tres misas. Hoy martes, en el Parque O’Higgins de la capital; mañana en Temuco, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago, en el aeródromo de Maquehue, y el jueves, en el Campus Lobito de Iquique, a 1.200 kilómetros al norte de la capital. Otro acto importante será el encuentro con los jóvenes, mañana miércoles en el Santuario de Maipú.