El domingo 11 de febrero, se celebra la Jornada Mundial del Enfermo. En su mensaje, el Papa recuerda que “en algunas partes del mundo, sólo los hospitales de los misioneros y las diócesis brindan la atención necesaria a la población”.

El Papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo se ha centrado en la cita del Evangelio de San Juan 19, 21: “Ahí tienes a tu hijo”. Como señala el Papa: “Las palabras de Jesús son el origen de la vocación materna de María hacia la humanidad entera. Ella será la madre de los discípulos de su Hijo y cuidará de ellos y de su camino… A María, Madre de la ternura, queremos confiarle todos los enfermos en el cuerpo y en el espíritu, para que los sostenga en la esperanza. Le pedimos también que nos ayude a ser acogedores con nuestros hermanos enfermos”.

La Iglesia, dice Francisco, tiene también esta “vocación materna hacia los necesitados y los enfermos que se ha concretado, en su historia, en una rica serie de iniciativas en favor de los enfermos… que continúa hoy en todo el mundo. En los países donde los sistemas sanitarios son inadecuados o inexistentes, la Iglesia trabaja para ofrecer a la gente la mejor atención sanitaria posible, para eliminar la mortalidad infantil y erradicar algunas enfermedades generalizadas. En todas partes trata de cuidar, incluso cuando no puede sanar. La imagen de la Iglesia como un «hospital de campaña», que acoge a todos los heridos por la vida, es una realidad muy concreta, porque en algunas partes del mundo, sólo los hospitales de los misioneros y las diócesis brindan la atención necesaria a la población”.

El programa Misioneros por el Mundo en Angola ofreció recientemente el testimonio de la hermana Juana, misionera española que trabaja en un hospital de Bocoio, mostrando las precarias condiciones en las que desarrollan su labor.  Muchos niños mueren por diarreas, mala nutrición y otras muchas enfermedades. Algunas operaciones del hospital tienen que llevarse a cabo sin luz, ya que la electricidad no llega a los quirófanos. Mucha gente muere debido a estas malas condiciones pero las misioneras no cesan en su empeño de tratar a estos enfermos como hermanos amados por Dios.

Además de apoyar el trabajo que los misioneros realizan con los enfermos en los países de Misión, Obras Misionales Pontificias ofrece a los enfermos en España la posibilidad de ser, ellos mismos, misioneros. A través de la publicación “Enfermos Misioneros” da la oportunidad a quienes así lo deseen, de unirse a los misioneros y a su labor, a través de la cooperación espiritual con la oración y el ofrecimiento de su sufrimiento.