¿A QUIÉN AYUDA OMP?

SEMINARIO INTERMISIONAL SAN LUIS BELTRÁN, DE BOGOTÁ, COLOMBIA

Ayudando a formar sacerdotes para la misión

El pasado 2018, a través de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, los católicos españoles colaboraron con 22.886,54 euros al sostenimiento del Seminario Intermisional San Luis Beltrán, de Bogotá. Se trata de un centro ya apoyado por las ayudas de nuestro país en otras ocasiones, y que se alegra de llevar más de medio siglo “formando sacerdotes para la misión”.

Este seminario ofrece su servicio de formación sacerdotal a los vicariatos apostólicos y diócesis misioneras de Colombia, y cuenta con 65 seminaristas internos, procedentes de 13 jurisdicciones eclesiásticas, más 49 seminaristas externos. Sus estudiantes proceden, pues, de zonas diferentes, con la riqueza cultural que ello supone, y su nivel de educación de partida es también variado, hasta que se va equiparando a lo largo del camino formativo. Coinciden, en cambio, en la escasez de recursos para poder afrontar por sí mismos los gastos correspondientes a su sostenimiento.

El año pasado el equipo de formadores estuvo compuesto por ocho sacerdotes especializados en universidades pontificias de España y Roma. Asimismo se contó con un grupo de veinte profesores católicos, sacerdotes y laicos, que apoyaron la formación académica en sus distintas etapas, haciendo énfasis en las dimensiones humano-comunitaria, espiritual, académica y pastoral.

El seminario afronta el 2019 con atención especial a dos aspectos: la aplicación de las pautas de la Iglesia universal para la formación integral de los sacerdotes (la nueva Ratio), y el énfasis misionero, como manifestación de identidad y de comunión con el Sínodo Panamazónico de octubre. Como señala el rector del centro, P. Elkin Uriel Zuluaga, “queremos que nuestro seminario siga creciendo en la conciencia de que el misionero auténtico es un discípulo y de que el discípulo auténtico es un misionero”.

La Jornada de Vocaciones Nativas del 12 de mayo de 2019 nos ofrece la oportunidad de seguir aportando fondos económicos para apoyar centros como este en los diversos territorios de misión del mundo. Centros que, como lo hace este seminario colombiano, agradecen de corazón las ayudas ofrecidas desde España a la buena marcha de sus procesos de formación, cuyos frutos tanto pueden suponer para sus Iglesias locales.