OMPRESS-BRUSELAS (24-06-20) Es lo que han pedido los obispos de Estados Unidos y Europa en una declaración conjunta, ante el fin del último tratado de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia; ambos países atesoran el 90% de este tipo de armas. Este lunes 22 de junio, se ha celebrado una reunión de alto nivel entre Estados Unidos y Rusia en Viena, Austria, sobre el control de armas nucleares y sobre el último tratado al respecto, firmado por los dos países el 8 de abril de 2010, centrado precisamente en la reducción de estas armas.

El comunicado conjunto de los obispos de Estados Unidos y de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea, pedía el desarme nuclear ante el hecho de que el tratado entre ambas potencias expirará en febrero de 2021. Aunque “el horror de una posible guerra nuclear” parece haber desaparecido hace mucho tiempo con el final de la guerra fría, la declaración conjunta advierte que “nuestro mundo sigue en grave peligro”.

“Ofrecemos nuestras oraciones e invitamos a los católicos y a todas las personas de fe”, decía la declaración, “a unirse para orar por un diálogo fructífero que promueva el necesario control de armas y el desarme, promoviendo un mundo más pacífico y justo. Si se permite que el Nuevo Tratado START expire en febrero de 2021, Estados Unidos y Rusia no tendrán límites legalmente vinculantes y verificables sobre sus arsenales nucleares estratégicos por primera vez desde 1972, lo que también podría tener implicaciones significativas para la seguridad europea y la paz global. Como dijeron los obispos de Estados Unidos y Europa en 2017: ‘Para muchos, el horror de una potencial guerra nuclear se redujo con el final de la Guerra Fría, pero los recientes desarrollos geopolíticos nos recuerdan que nuestro mundo sigue en grave peligro’. En un entorno multipolar y complejo, que este encuentro (el del lunes 22 de junio) esté marcado por la sabiduría, la confianza y la cooperación para hacer del control de armas y el desarme nuclear una prioridad. Como nos recordaba el Papa Francisco durante su reciente visita a Japón: ‘Que la oración, la búsqueda infatigable en la promoción de acuerdos, la insistencia en el diálogo, sean las ‘armas’ […] para construir un mundo de justicia y solidaridad que brinde garantías reales para la paz’”.