VOCACIONES NATIVAS

QUÉ ES LA JORNADA DE VOCACIONES NATIVAS

La Jornada de Vocaciones Nativas está dedicada a la oración y la cooperación con los jóvenes que son llamados al sacerdocio o a la vida consagrada en los territorios de misión.

Muy a menudo estas vocaciones tienen serias dificultades para seguir adelante en su formación por problemas económicos: es frecuente que un joven africano no pueda costearse los estudios del seminario, o que un convento en Asia a duras penas pueda mantener a las novicias que entran. La Jornada de Vocaciones Nativas es una nueva oportunidad para contribuir a paliar esas carencias y ayudar así al futuro de la Iglesia universal.

POR QUÉ SE CELEBRA

Rezar para que Dios suscite muchas vocaciones y por la fidelidad de todas ellas es el mejor modo de asegurar el futuro de la Iglesia.

Además de promover la oración por las vocaciones en los territorios de misión, la Jornada busca obtener fondos para su sostenimiento y formación, a través de donativos, de la financiación de “becas de estudio” y de “estipendios de misa” para formadores y profesores.

La Jornada es, de este modo, una gran ocasión para promover entre los fieles una eficaz colaboración con la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, que vela por esas vocaciones locales.

UN POCO DE HISTORIA

Estefanía y Juana Bigard, madre e hija, leyeron en 1889 una carta del obispo francés de Nagasaki, en la que este contaba cómo los cristianos japoneses, debido a la persecución, tenían miedo de acercarse a los misioneros extranjeros, y que eso no ocurriría si los sacerdotes fueran naturales de su mismo país. Las dos empiezan así una gran actividad para lograr que toda la Iglesia se implique en el sostenimiento de las vocaciones en Ios territorios de misión.

Es el comienzo de la Obra de San Pedro Apóstol, encargada de impulsar la Jornada de Vocaciones Nativas.