QUIÉNES SOMOS

OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS

Las Obras Misionales Pontificias (OMP) son el principal instrumento de la Iglesia católica para atender las grandes necesidades con las que se encuentran los misioneros en su labor de evangelización por todo el mundo.

Las Obras Misionales Pontificias ofrecen un constante apoyo espiritual y material para que los misioneros puedan anunciar el Evangelio y colaborar en el desarrollo personal y social del pueblo en medio del cual realizan su labor.

Las Obras Misionales Pontificias disponen de un Fondo Universal de Solidaridad adonde llegan las aportaciones de los fieles, por pequeñas que sean, y se reparten en función de las necesidades existentes en los territorios de misión.

NUESTRA MISIÓN

APOYAR LAS MISIONES

Proporcionar a los misioneros lo necesario para que ningún rincón del mundo se quede sin la esperanza de conocer a Dios

PROMOVER EL ESPÍRITU MISIONERO

Concienciar y formar a todas las Iglesias del mundo y fomentar su participación efectiva en la misión.

CÓMO COOPERAR

Cooperación Personal

Es la forma de colaboración que realizan los misioneros enviados por la Iglesia a todo el mundo. También es de gran valor la ayuda de los colaboradores y voluntarios misioneros, que dedican su tiempo a informar y sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de la ayuda misionera.¿Quieres ser uno de ellos?

Cooperación Espiritual

Es la colaboración de todos los fieles al escuchar y meditar la Palabra de Dios, y al rezar por los misioneros. La oración es el don y la fuerza que necesita la Iglesia para desarrollar la labor misionera cada día. Ayúdanos y reza por las misiones

Cooperación Material

Es la colaboración económica de quienes comparten lo que tienen. A través de diversas campañas mundiales en favor de las misiones, es posible el funcionamiento y desarrollo de los territorios de misión, para llevar a cabo proyectos sociales y de evangelización. Si quieres, tú también puedes colaborar

CÓMO ESTAMOS ORGANIZADOS

El principal responsable de las Obras Misionales Pontificias es el Papa. Para ello se sirve de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, de la que dependen las OMP y que vela por los 1.113 territorios de misión, ese tercio de la Iglesia mundial cuya vida y labor aún depende de ayudas externas, tanto económicas, como personales y espirituales.

En España, como en cada país, hay una Dirección Nacional de OMP, desde la que se presta servicio a las Direcciones Diocesanas-Delegaciones de Misiones. Estas se encargan del trabajo directo de sensibilización y cooperación misionera entre las comunidades cristianas y ante toda la sociedad.

RECURSOS ECONÓMICOS

Los donativos entregados a OMP, recogidos en las Jornadas del Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas, o en cualquier otro momento, llegan de las diócesis a la Dirección Nacional, que los envía al Fondo Universal de Solidaridad de las OMP.

Desde este Fondo —al que todos los países aportan en función de sus posibilidades— se atienden necesidades de los 1.113 territorios de misión, garantizando una distribución equitativa y justa.

En el año 2016, OMP mundial repartió 124.950.204,35 €. Gracias a la generosidad de los españoles, España aportó 16.643.253,56 €.