OMPRESS-MARRUECOS (26-03-21) El padre Simeón Stachera, franciscano y director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Marruecos ha recibido una distinción honorífica por su labor de diálogo y la protección del patrimonio cultural marroquí. Así lo cuenta él mismo enviando un saludo “desde la misión marroquí en este tiempo de esperanza por la Resurrección de Cristo y de mucha oración en las dificultades de la pandemia”.

Comunica la buena noticia de que las autoridades marroquíes “han reconocido nuestro compromiso en la vida de este país. El Ministerio de Cultura de Marruecos me ha premiado por mi labor por el diálogo cristiano-musulmán y por la protección del patrimonio marroquí. Durante muchos años he participado en el rescate de documentos y su traslado al Archivo Nacional de Rabat, que antes no sabía nada de su existencia. Comencé con una tesis doctoral sobre los documentos del sultán y he continuado en el Archivo Diocesano, que está lleno de tesoros acumulados por los franciscanos durante los últimos 500 años que no están disponibles en el Archivo Real ni en el Archivo Nacional”.

El padre Stachera, además de director nacional de las OMP en Marruecos, es también el vicario general de la diócesis de Tánger. En su última visita a la dirección nacional de las Obras Misionales en España recordaba, sobre la presencia de la Iglesia en Marruecos que “nuestro trabajo es la caridad con el mundo musulmán. Es un lenguaje del encuentro, Evangelio del amor de Jesús hacia el más pobre, pero también hacia el diferente”. Explica que se recuerda mucho la visita de Juan Pablo II hace 33 años y su discurso en el estadio de Casablanca, que ha sido muy importante para el diálogo interreligioso: “Se vuelve mucho a aquel momento histórico y el Papa Francisco podrá, desde Marruecos, dar una luz, un paso grande para romper ciertos miedos, tanto en la Iglesia Católica como en el mundo musulmán. El Santo Padre tiene un carisma de entrar en el corazón del otro”.