OMPRESS-MYANMAR (10-12-20) En la ordenación episcopal del nuevo obispo de la diócesis de Taungngu en Myanmar, se recordó con gratitud a los misioneros que dieron su sangre y llevaron el agua del bautismo a aquellas tierras, en medio de guerras y violencia. El cardenal Charles Bo, arzobispo de Yangon, Myanmar, elogió a los misioneros del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras (PIME) que sacrificaron sus vidas tras enfrentarse a la guerra y a la prisión. “Debemos estar agradecidos con los misioneros que Dios envió. Su sangre y su sacrificio riegan los jardines de la diócesis de Taungngu”, dijo el cardenal en la homilía de consagración de Mons. John Saw Gawdy, el nuevo obispo auxiliar de esta diócesis.

El cardenal señaló que el nuevo obispo se enfrentará a grandes desafíos, incluida la pobreza, ya que la población étnica local es pobre. “Como un buen pastor, un obispo deben centrarse no solo en las necesidades espirituales de las personas, sino también en su desarrollo integral”.

El obispo de la diócesis de la que será coadjutor el nuevo obispo, Mons. Isaac Danu aprovechó para recordar al beato Alfredo Cremonesi, el misionero italiano que dio la vida por seguir en su misión de Taungngu, y que fue declarado beato por el Papa Francisco el año pasado. Habló de él como un gran misionero y un portador del Evangelio incansable. “Los misioneros sirvieron durante muchos años antes de dar paso al clero local y tenemos una profunda gratitud por su esfuerzo de evangelización”, declaró. El padre Cremonesi fue asesinado el 7 de febrero de 1953, tras dedicar su vida a la misión en Myanmar durante 28 años, algunos de ellos como prisionero en un campo de concentración japonés.

Los misioneros del PIME comenzaron la evangelización de la zona que ocupa la actual diócesis de Taungngu, a partir de la aldea de Leiktho en 1868. Fue precisamente en la Iglesia del Sagrado Corazón de la ya ciudad de Leiktho donde tuvo lugar la consagración episcopal el pasado 29 de noviembre. Dadas las restricciones con motivo del covid, sólo pudieron asistir 30 personas, con numerosos fieles siguiendo la ceremonia a través de la transmisión online.

Sesenta sacerdotes sirven a la comunidad católica de Taungngu, que cuenta con 41.600 fieles en medio de los 4,3 millones de habitantes de la diócesis. La diócesis cubre una vasta área montañosa y boscosa y es hogar de varios grupos étnicos, incluidos los Gheba Kayin, Ghekho Kayah, Sgaw Kayin, Bwe Kayin, Sokhu Kayin y birmanos. De hecho, el nuevo obispo nació en la aldea de Domapholi, que cubre la misma parroquia de Leiktho y pertenece a la tribu Gheba.