OMPRESS-COSTA RICA (16-03-18) La revista de la diócesis de Astorga, Día 7, recoge una semblanza de uno de los grandes misioneros que ha dado esta diócesis a la Iglesia: Luis Vara Carro. Se trata de un sacerdote misionero de la OCSHA (la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana) que marchó a Costa Rica nada menos que en 1961. Un compañero suyo sacerdote de Astorga. Manuel Ángel Fernández González, lo recuerda así:

“Hola. Te diré algo de este curita, Padre Vara lo llaman con cariño allá, es pequeño en estatura, pero con mucha chispa y grande en obras. Es natural de Litos, pueblo de nuestra diócesis en la zona de Zamora. Estudió, se ordenó y ejerció algún tiempo en nuestra diócesis. Fue uno de los pioneros que marcharon como misioneros; él fue a Costa Rica. Te daré unas pinceladas de su obra allí…

Su PARROQUIA-Región era en extensión como una de nuestras regiones diocesanas, pero subdesarrollada y selvática. No había escuela, agua corriente, luz eléctrica, centro médico, farmacia, carreteras, iglesia…; solo existía una agricultura muy rudimentaria y nutrientes de agonía lenta, es decir, miseria.

El transporte era pata de animal o de cristiano. El padre Vara se movía por su extenso territorio a caballo, al que llamaba su sacristán. Los dos estuvieron a punto de morir al ser arrastrados por una inesperada corriente al cruzar un río. En su misión, se dedicó a salvar cuerpos y almas a la par; a veces hay que salvar los cuerpos primero, para salvar las almas. Así, se propuso evangelizar y desarrollar social y económicamente su parroquia.

Comenzó con un programa de radio desde donde explicaba el Evangelio, y también se dirigía a los políticos de turno para que apoyaran su proyecto de desarrollo. Organizó un comité parroquial para el desarrollo socio-económico de la región, y para presionar al gobierno de la nación. Este comité movilizó la población y viajaron varias veces a la capital en autobuses, para manifestarse con pancartas ante la Asamblea Legislativa Nacional, pidiendo ser escuchados.

Por fin, consiguieron que el P. Vara, con una representación, hablase ante las autoridades nacionales para exponer el Plan de Desarrollo de la región, que fue bien acogido y para el cual le mostraron su apoyo. Después de muchos años de grandes esfuerzos y dificultades, es Parroquia-Región se ha desarrollado y tiene una carretera principal que el P. Vara ayudó a los ingenieros a trazar, por ser buen conocedor del terreno selvático de la zona. Tiene carreteras secundarias, luz, agua corriente, escuela, centro médico e iglesia. Todo, gracias a la iniciativa y esfuerzo de nuestro misionero.

Su último proyecto fue la creación y organización de un Mercado Artesanal en un local de 1.500 m2, donde los agricultores y pequeños artesanos de la zona pueden vender sus productos. Este centro fue inaugurado por el obispo y autoridades civiles el 8 de abril de 2016.

La figura del P. Vara la define bien el ex presidente Daniel Oduber de Costa Rica cuando dijo: “las obras del padre Vara se miden por kilómetros no por varas”.

Por algo el pueblo llano le erigió una estatua junto a su iglesia en diciembre de 2006 con la siguiente dedicatoria: “Al P. Luis Vara Carro. Hijo predilecto del Cantón de Hojancha en agradecimiento a su incansable labor. Gastaré mi vida toda, por el progreso de los pueblos y salvación de las almas. 2ª Cor 12:15”.

El padre Vara es muy querido de las gentes por su dedicación y su obra. En 2012 estuve ayudándolo en su parroquia, vi, oí y doy fe del cariño que le tienen, y de la gran obra que hizo. Murió en Costa Rica a los 92 años, el día 16 de enero de 2018. Su muerte fue noticia en algunos periódicos del país. Que estas líneas valgan de recuerdo y agradecimiento de su diócesis asturicense. ¡Descanse en la Paz de su fe!”.