OMPRESS-REPÚBLICA CENTROAFRICANA (15-01-21) Continúa la violencia en uno de los países más pobres del mundo, motivada por el ataque de grupos rebeldes que no han aceptado las elecciones de diciembre. Los misioneros cuentan lo que pasa en estos días en los que, una vez más, sufren los de siempre.

Si hace unos días era el obispo de Bangassou, una ciudad del sur del país el misionero español Juan José Aguirre, el que hablaba de la toma de la ciudad por los opositores rebeldes al gobierno – con la consiguiente tragedia para la población –, ahora es el misionero italiano Federico Trinchero, quien habla de la llegada de estos mismos rebeldes a la capital, Bangui. Una nueva guerra olvidada, a pesar de que el mismo día de Reyes el Papa Francisco la recordaba.

“En ciudad hay mucho silencio y mucha preocupación”, cuenta el padre Trinchero, este misionero carmelita, que lleva ya 11 años en Bimbo, un barrio de las afueras de la ciudad. Ya en el 2013 acogieron él y su comunidad a 10.000 refugiados en los terrenos del convento y colegio que llevan adelante. Ahora describe a la agencia de noticias de la Conferencia Episcopal Italiana el clima que se vive en la capital de la República Centroafricana, tras los enfrentamientos de ayer y de antes de ayer. Grupos de rebeldes han intentado entrar en la ciudad ya han sido rechazados por el ejército y las fuerzas de la ONU. “El balance provisiona es de 30 muertos, la mayor partes rebeldes. Mucha gente ha abandonado los barrios donde han tenido lugar los enfrentamientos para buscar refugio en zonas más seguras”. En el monasterio del Carmelo la situación es normal. El padre Trinchero, que se ocupa de la formación de los seminaristas, ha tenido clases como cualquier otro día. “Por ahora todo parece tranquilo. Pero necesitamos de verdad oraciones y cercanía”.

La violencia generada por grupos armados en las últimas semanas, tras las elecciones presidenciales que han confirmado en el poder al presidente Faustin Archange Touadera, han llevado a 30.000 personas a abandonar Centroáfrica, huyendo a los países vecinos.