OMPRESS-BRASIL (18-09-20) El pasado miércoles los obispos brasileños hacían público un comunicado de apoyo al padre Júlio Lancelotti, vicario de la Pastoral del “Povo de Rua” – literalmente el Pueblo de la Calle – de la gran urbe de São Paulo, ante las amenazas que está sufriendo. Los obispos del Estado de São Paulo se han sumado a muchos fieles y personas de buena voluntad que han expresado su apoyo al padre Júlio, que recibió amenazas mientras trabajaba con personas sin hogar en el centro de la ciudad. Las amenazas de un motociclista que pasó a su lado para increparle, se suman a las realizadas por algunos candidatos alcalde de la ciudad, denunciaba el mismo sacerdote en un vídeo publicado en las redes sociales. Ya hace años que se suceden estas amenazas contra el vicario.

Los obispos expresan “su pleno apoyo y solidaridad al padre Júlio Lancellotti”, además de darle las gracias “por su trabajo incansable y persistente con los excluidos de la Capital, especialmente los sin techo”. Considerando que su vida está en riesgo, solicitamos a las autoridades de Seguridad del Estado de São Paulo, garantías efectivas de protección o para que pueda continuar haciendo su labor a favor de los pobres de la ciudad de São Paulo.

El sacerdote siempre ha sido un reflejo del amor de Dios a los más desfavorecidos, así, todas las mañanas, se sirve un desayuno en el patio de la pequeña iglesia São Miguel Arcanjo, en Mooca, en la zona este de São Paulo. El padre Lancellotti va recibiendo a los hambrientos, con la ayuda de voluntarios que trabajan en la secretaría parroquial, describía un testigo. Con voz suave pregunta a cada uno de los vagabundos que ingresan allí si necesitan algo más ese día: zapatos, ropa, medicina o incluso una bendición… luego un abrazo y un “¡ve con Dios, hijo mío!”. Durante más de 25 años, ha sido vicario episcopal de la “Pastoral do Povo da Rua” y lidera varios proyectos de ayuda.