MISIONEROS TERCER MILENIO

MISIONEROS TERCER MILENIO

Misioneros Tercer Milenio es una publicación editada por OMP en colaboración con 18 institutos misioneros. Nace en el año 2000, pero es heredera de la labor al servicio de la misión de la Iglesia y del espíritu universalista desarrollada por sus predecesoras: las revistas “Pueblos del Tercer Mundo” y “Catolicismo”.

Misioneros Tercer Milenio está destinada a los adultos, y permite estar informado sobre la actualidad misionera en todo el mundo. A través de sus páginas se puede conocer la realidad de los pueblos en los que realizan su labor nuestros misioneros, con acceso de primera mano a sus testimonios, vivencias, experiencias y opiniones.

La revista también refleja la situación de la Iglesia católica y de sus fieles en los países de misión, y las actividades de animación misionera que realizan en España las Direcciones Diocesanas de OMP y Delegaciones de Misiones.

EN ESTE NÚMERO…

 

Además de incluir los temas recogidos en su edición digital, la versión en papel de la revista Misioneros entrevista a Antonia Valverde, hermana del Amor de Dios, que ha dedicado su vida entera a la misión. Desde su primer destino en Honduras, esta misionera ha recorrido diferentes países de América Latina, siempre con su deseo de ayudar y convencida de que, “donde Dios entra, la miseria desaparece”. En Cuba ha pasado 15 años trabajando para llevar la fe y la esperanza al pueblo caribeño. Ahora, con 52 años, ha vuelto a España por motivos familiares, pero, desde aquí, sigue con su empeño misionero, ayudando a su comunidad y tratando de transmitir el amor de Dios, junto con los valores de entrega a los demás y sencillez.  Y es que para Antonia “el trabajo misionero no tiene fin, solo va cambiando de forma”.

Nuestra publicación ha querido tener también un recuerdo muy especial para María Teresa Unzu, cofundadora de uno de los institutos misioneros que la coeditan, las Misioneras de Cristo Jesús, y que falleció el pasado 20 de enero. Su muerte supone una pérdida inconmensurable para su congregación, pero también para el conjunto del mundo misionero, donde lo ha dado todo hasta su último aliento. “Pasión” y “celo” serían las dos palabras que resumirían la vida de esta mujer, que fue conocida por su humanismo radical y su firme convicción de que la persona humana es objeto del amor especial de Dios. Que esta su última peregrinación sea una invitación a unirnos y participar de su misión de fe, su sueño de esperanza y su camino de amor.

Una bienvenida muy particular es la que nos da la fotografía de nuestra sección “En el objetivo”, con el comentario que la acompaña. Un recibimiento al “súper de los desechados”: “aquel en el que la opulencia y el derroche arrojan sus miserias”; “el lugar en el que solo saben encontrar oportunidades los que han sufrido en sus carnes el ser tratados como basura” y se ven obligados a “sobrevivir de sus despojos”.