OMPRESS-RUANDA (6-10-20) Mañana, fiesta de Nuestra Señora del Rosario, desde el santuario de las apariciones de Kibeho, en Ruanda, Radio María transmitirá el “Rosario Mundial” en directo, simultáneamente en todas sus estaciones esparcidas por el mundo. Será a las 16:00h – hora española – y, gracias a esta transmisión en directo de las casi 80 emisoras de Radio María en los cinco continentes, miles de personas se unirán al rezo de los misterios gloriosos en 8 idiomas.

Kibeho es un faro de fe y esperanza para toda África. Fue en este lugar al sur de Ruanda, donde tuvieron lugar las apariciones marianas, de 1981 a 1989, a tres jóvenes ruandesas: Alphonsine Mumureke, Nathalie Mukamazimpaka y Marie Claire Mukangango. La Madre de Dios pedía reconciliación, amor y conversión, antes lo que calificó como “abismo”, al que se encaminaba el mundo. Aprobadas por la Iglesia, la primera peregrinación diocesana oficial a Kibeho tuvo lugar el 31 de mayo de 1993, dirigida por el obispo de la recién creada diócesis de Gikongoro, con la intención de rezar por la paz en Ruanda. Al año siguiente, en 1994, tenían lugar lo que se conoció como las “matanzas de los grandes lagos”, que afectaron a Ruanda y a los países vecinos. Matanzas de las que la Virgen en sus apariciones había hablado y de las que no se libró Kibeho, que fue escenario en dos ocasiones de masacres, con personas indefensas asesinadas por su afiliación étnica o política. La misma explanada de las apariciones fue regada con sangre.

Tras la tragedia y a pesar de las profundas heridas en el corazón de los que sobrevivieron, Kibeho se convirtió en un lugar de paz y reconciliación. El Papa Francisco sobre estas apariciones les decía a los obispos de Ruanda: “La Madre de Jesús ha querido manifestarse en vuestro país a unas niñas, recordándoles la eficacia del ayuno y de la oración, en especial el rezo del Rosario. Espero sinceramente que podáis lograr que el Santuario de Kibeho irradie todavía más el amor de María por todos sus hijos, en especial los más pobres y los más heridos, y que sea para la Iglesia en Ruanda, y más allá de ella, un llamamiento a dirigirse con confianza hacia ‘Nuestra Señora de los Dolores’, para que acompañe a cada uno en su camino y les obtenga el don de la reconciliación y de la paz”.

En ese santuario africano en el que se apareció la Madre de Dios, gracias a la universalidad de los donativos de las Obras Misionales Pontificias – todas las iglesias ayudan a todas las iglesias –, están presentes los católicos de todo el mundo que con su generosidad con el Domund se han sumado durante años a la construcción de este santuario mariano. La aportación de las Obras Misionales que es la de todos los católicos del mundo se ha sumado a los donativos de los mismos ruandeses para levantar el complejo parroquial de Kibeho, la casa de acogida, el centro pastoral, y el convento de las hermanas que lo atienden, las Soeurs Benebikira, en cuyo colegio estudiaban las tres videntes.