OMPRESS-NAIROBI (27-03-20) El padre Renato Kizito Sesana es un misionero italiano que vive entre Nairobi, Kenia, y Lusaka, Zambia, lugares en los que ha creado una red de casas de acogida para niñas y niños de la calle. La revista italiana “Africa” publica habitualmente la “Carta de Nairobi” que escribe este misionero comboniano. Una de las últimas ha sido “Sammy no tiene nada, a parte de la felicidad”, una carta conmovedora y sencilla sobre la realidad de tantos niños de África:

“Los niños son siempre una luz. Desearía poder mostrarte dos fotos de Sammy, pero no se puede hacer, las reglas no lo permiten, con razón. Tengo una de cuando llegó a Ndugu (‘hermano’ en suajili, una casa de acogida en Nairobi): se ve a un niño de diez años de mirada triste, arrogante y asustado al mismo tiempo, descalzo, un par de pantalones rotos, una camiseta que llevó una vez los colores de la Roma encontrada quién sabe dónde.

Tengo otra imagen de ayer por la tarde, cuando fui a Tone la Maji (‘gota de agua’ en suajili) para ver el alojamiento de los recién llegados. Yo estaba un poco cansado, y probablemente se me notaba. Tan pronto como me vio, Sammy vino corriendo hacia mí con los brazos extendidos para abrazarme. Rechacé teatralmente el abrazo, gritando: ‘¡No, no, coronavirus!’. Sammy me esquivó y se arrojó al césped, rodando y riendo. La imagen de la felicidad. Después me ha dicho: ‘¡Padre, todo es tan hermoso aquí! Gracias’. Lo miré y vi a un niño que no tiene nada, solo lo que lleva puesto ahora, nada más. Nada. Sammy no tiene nada material. No es lo que tiene, es lo que es, un nodo de relaciones con los demás. Lo que posee es todo y solo interior, las heridas del pasado y la alegría del presente. Espero que en Tone la Maji tenga un largo crecimiento que le devuelva el equilibrio en su vida”.