OMPRESS-CASTELLÓN (25-02-20) Más de un centenar de jóvenes rezaron y valoraron la labor de los misioneros. En una Vigilia este pasado viernes a las 21.00h, en la Concatedral de Santa María de Castellón, se unieron juventud y misión – estaba organizada por las delegaciones diocesanas de jóvenes y de misiones –, para recordar que “ser misionero es salir de ti”.

Durante la vigilia se proyectó un vídeo sobre la labor de los misioneros y fue una joven, María Antonia Arnau, quien dio su testimonio misionero y de vida. De 2007 a 2008 fue misionera seglar en Mali, colaborando con un proyecto de la Cáritas local para rescatar a los niños de la calle. Después regresó a Nules, pero se trajo tres convicciones: la necesidad del diálogo religioso, que la bondad surge de la intimidad con Dios, y que ser misionero es “salir de ti en pos del pequeño. Por eso todos podemos ser misioneros ahí donde estamos”.

Unos minutos antes, el Obispo intervenía en la vigilia manifestando la alegría que sería que “volvieran a salir numerosas vocaciones de misioneras y misioneros que entreguen su vida”, y formulaba la petición “al Señor para que a través vuestro, jóvenes, nuestra iglesia despierte y anuncie con alegría a Jesús”.

Explicaba Mons. Casimiro López Llorente que “algo esencial es llevar al encuentro con Jesús, y la bondad de estas vigilias es que juntos nos ponemos en camino para recibir el amor, el perdón, el abrazo de Dios y, también, para escuchar cómo nos dice: Id a anunciar la Buena Noticia”.

Estas vigilias, explican desde la diócesis son “una oportunidad para ponernos delante del Señor y compartir un rato de oración con los demás jóvenes”. El próximo evento organizado por la Delegación de Juventud será el IV Encuentro de Jóvenes en proceso de confirmación, el sábado 28 de marzo, y que reunirá en el Mater Dei a los chicos y chicas que se preparan a concluir su proceso de iniciación cristiana. El tema de la jornada girará alrededor del objetivo pastoral de este curso en la Diócesis: La caridad.