OMPRESS-MADRID (17-09-20) Se celebra el aniversario de la creación de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, la más antigua de esta Orden, y la más misionera, volcada en enviar misioneros al Extremo Oriente. El año de celebraciones es una oportunidad para recordar no grandes hechos, sino, como decía el Prior General de los Recoletos, Miguel Miró, sino para tomar conciencia que “también nuestra vida sencilla de cada día forma parte de esta historia, de nuestra historia”.

Fue en 1621 cuando los Agustinos Recoletos celebraron el primer capítulo general como congregación tras la aprobación de la Santa Sede. En ese momento, los religiosos recoletos decidieron la creación de cuatro provincias que atenderían diferentes territorios: la Provincia San Agustín de Castilla, la Provincia Nuestra Señora del Pilar de Aragón, la Provincia del Beato Tomás de Villanueva de Andalucía y la Provincia San Nicolás de Tolentino de Filipinas. Las tres primeras, situadas exclusivamente en España, desaparecieron siglos más tarde tras la desamortización de los conventos religiosos en el país. La única que desde sus inicios continuó evangelizando según el carisma agustino recoleto fue la provincia que estos días celebra el comienzo de su cuarto centenario: San Nicolás de Tolentino.

Era, además, la única provincia agustina recoleta que se dedicaba a la misión, entendida ésta como el envío de religiosos a otros lugares para la evangelización. A Filipinas, como a Japón, llegaron los misioneros agustinos recoletos a comienzos del siglo XVII. En Filipinas, los religiosos ayudaron al desarrollo y evangelización de muchos territorios. Posteriormente se establecería en México -lugar de paso de los misioneros que iban desde España hacia Filipinas- y Colombia; y más tarde en Brasil, Panamá, Perú y Venezuela.

Desde sus inicios hasta hoy, la Provincia San Nicolás de Tolentino ha tenido la misión como uno de sus emblemas. Por ello, la Provincia ha elegido como lema para este centenario ‘Siempre en misión’. De esta forma, los agustinos recoletos miembros de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, como consagrados desde el carisma agustino recoleto, han estado disponibles para lo que la Iglesia ha necesitado en todo este tiempo. Asimismo, en el logo del centenario aparece una barca, símbolo de la misión, así como el santo patrón, Nicolás de Tolentino, y su estrella tan característica de su iconografía.

La misión también está presente en el cartel conmemorativo de la efeméride. El autor, el agustino recoleto David Conejo, ha representado un grupo de religiosos en barca siguiendo una estrella, que tiene doble simbolismo: el Evangelio y San Nicolás de Tolentino. En la ilustración se observa, entre otras cosas, a un religioso joven sosteniendo a uno mayor, símbolo de la regeneración de la centenaria provincia. El autor se ha inspirado en un detalle de la pintura de la cripta de san Nicolás de Tolentino, de la iglesia de Santa Rita de Madrid, que representa la llegada de los misioneros Agustinos Recoletos a Filipinas en 1605.