OMPRESS-PERÚ (1-06-20) El Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado lanza una campaña para proteger a los pueblos indígenas del curso bajo del río Urubamba, el importante afluente del Amazonas, que carecen de estructuras sanitarias.

Fue aquí, en Puerto Maldonado, donde el Papa Francisco convocó el Sínodo sobre la Amazonia que recordaba ayer en el rezo del Regina coeli: Hace siete meses concluía el Sínodo Amazónico; hoy, fiesta de Pentecostés, invocamos al Espíritu Santo para que dé luz y fortaleza a la Iglesia y a la sociedad en la Amazonia, duramente probada por la pandemia. Muchos son los contagiados y los difuntos, también entre los pueblos indígenas, particularmente vulnerables. Por intercesión de María, Madre de la Amazonia, rezo por los más pobres e indefensos de esa querida región, pero también por los de todo el mundo, y hago un llamamiento para que no falte a nadie la asistencia médica. Curar a las personas, no ahorrar por economía. Curar a las personas, que son más importantes que la economía. Las personas somos templos del Espíritu Santo, la economía no”.

Según cifras de la Organización de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO), más del 60% de las comunidades indígenas de la Amazonía peruana, una de las zonas más afectadas por la pandemia del covid-19, carecen de centros de salud y los que existen están desabastecidos de equipos médicos y medicamentos. En la última semana, se ha visto un incremento de la población indígena contagiada y el aumento de la mortalidad en las comunidades nativas. Ante esta situación, se ha lanzado la campaña “Siete pueblos. Una voz”, que tiene como propósito ayudar a proteger a las poblaciones más vulnerables del Bajo Urubamba de la pandemia del covid-19, teniendo en cuenta la gran necesidad de material sanitario en esta zona de Perú para luchar contra el coronavirus. Esta campaña está impulsada por el Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado y las Misiones de Sepahua, Kirigueti y Timpia. Buscan ayudar a los pueblos indígenas que se encuentran en dicha zona: Matsigenkas, Yines, Yaminahuas, Amahuacas, Kakintes, Nahuas y Asháninkas.

La meta de esta iniciativa benéfica es recaudar la suma de 350.000 soles (más de 90.000 euros). El dinero será invertido en equipos de bioseguridad para el personal sanitario, en el instrumental y los medicamentos necesarios, así como en la mejora de las instalaciones para albergar de forma digna a los pacientes.