OMPRESS-FILIPINAS (13-03-19) Desde diciembre de 2017, han sido asesinados a tiros en Filipinas tres sacerdotes, aunque han sido más los intentos de asesinato. Este lunes tres sacerdotes revelaban que están siendo amenazados por desconocidos.

En una conferencia de prensa en un seminario en Quezon City, los padres Flavio Villanueva, Albert Alejo y Robert Reyes declararon que habían recibido mensajes con amenazas de muerte. Como señala la Conferencia Episcopal Filipina, no son ni muchos menos los únicos, los obispos y sacerdotes que han estado recibiendo amenazas de muerte tienen una cosa en común: todos son críticos con los asesinatos extrajudiciales que están teniendo lugar en Filipinas, como consecuencia de la sangrienta guerra contra las drogas que lleva adelante el gobierno del presidente Rodrigo Duterte.

El padre Villanueva, que dirige un centro para viudas y huérfanos de esta “guerra” señalaba que “si ayudarlos parece ser una amenaza para algunos, porque eso les da fuerza y les permite decir la verdad (sobre lo que les ha pasado a sus familiares), puede que quieran que deje de hacer lo que estoy haciendo”. El sacerdote, antiguo drogadicto, lanzó un programa en el 2016 para ayudar a las familias de las víctimas de estos asesinatos. Este programa “Paghilom” (curación), es una de las muchas iniciativas que lleva adelante la Iglesia filipina para llevar esperanza a las periferias de la sociedad.

Los tres sacerdotes han hecho públicas las amenazas no sólo por el temor a ser asesinados sino también para evitar que, una vez muertos, puedan darse falsas explicaciones de sus asesinatos. El padre Robert Reyes decía que seguirán haciendo su labor “como siervos de Dios y de la gente, con la misión de proteger los derechos y el bienestar de nuestros vecinos”. Pidieron, finalmente, que cesen los asesinatos extrajudiciales que siguen teniendo lugar en Filipinas y la cultura de impunidad que están creando.