OMPRESS-NIGERIA (18-02-20) El padre Nicholas Oboh, sacerdote de la diócesis de Uromi, en el sureste de Nigeria era secuestrado el pasado viernes 14 de febrero. El canciller de la diócesis no ha especificado el lugar del secuestro pero explica que “estamos seguros de que está vivo, y desde el incidente, se han dado pasos para asegurar que el padre Nicholas Oboh sea liberados sin daño”. Desgraciadamente, los secuestros con fines de extorsión se siguen produciendo en varias zonas de Nigeria desde hace años. De hecho, a la vez que era secuestrado el padre Oboh, también lo eran cuatro niños en la localidad de Umelu, en la misma región, tras el ataque de unos bandidos a esta aldea. Tras robar a los habitantes, huyeron con los niños. A pesar de pagar un rescate, solo uno de ellos ha sido liberado hasta ahora.

Muchos de los secuestrados han sido sacerdotes y religiosos. El 8 de enero, cuatro seminaristas eran secuestrados en el otro lado del país, al noroeste. Uno de ellos era asesinado y los otros tres liberados a principios de este mes.

Mientras tanto, en el vecino Níger, poco se sabe del misionero italiano Pier Luigi Maccali, secuestrado en septiembre de 2018 en la misión de Bomoanga. El padre Ceferino Cainelli, superior provincial en Italia de la Sociedad de Misiones Africanas, a la que pertenece el padre Maccali, decía que no hay “ninguna información, ningún signo que nos ayude a dar un verdadero nombre a lo que está ocurriendo y a entrever el camino a recorrer”. Añadía que “el dolor provocado por la ausencia del padre Pier Luigi, tras un año y cinco meses de secuestro, se sigue sintiendo. La espina continúa estando presente y haciendo daño”.