OMPRESS-TARRAGONA (9-04-19) La diócesis de Tarragona, hermanada con la diócesis de Trujillo, en Honduras, ha trabajado en los últimos meses en un programa de formación on-line para los claustros hondureños llamado Aula Compartida, impulsado por maestros y profesores de las Escuelas Diocesanas de Tarragona (EDT). Este programa colabora en el desarrollo educativo de las escuelas hondureñas, solidarizándose con sus retos educativos y sociales.

Se trata de una iniciativa nacida de la amistad existente desde hace 47 años entre las dos diócesis, el tiempo que lleva el misionero tarraconense Lluís Solé acompañando a los más vulnerables de una sociedad especialmente maltratada por la pobreza, la violencia, la corrupción y el tráfico de drogas. Hace ya 14 años que este misionero de Tarragona es obispo de la diócesis de Trujillo, y con el paso del tiempo se ha ido fortaleciendo esta relación de colaboración y de intercambio gracias a la Delegación diocesana de Misiones, y a la incansable tarea de promoción de a dimensión social de la Iglesia del Arzobispo de Tarragona, Mons. Jaume Pujol Balcells, que siempre ha sentido muy cercanos los lugares en los que los misioneros de Tarragona realizan su labor evangelizadora.

El pasado 5 de marzo, se iniciaba la segunda edición de los cursos online para maestros hondureños que este año darán servicio y acompañamiento a 150 maestros y profesores de escuelas parroquiales y públicas de la Diócesis de Trujillo. Esto es posible gracias al esfuerzo de los docentes de las Escuelas Diocesanas de Tarragona, que han diseñado a medida cursos de formación en las áreas de mayor interés de los claustros hondureños. Su tarea incluye el acompañamiento personalizado a cada uno de los alumnos que están recibiendo estos cursos con el objetivo de empoderarlos y que puedan desarrollar la docencia con autonomía y recursos personales.

Los docentes de las EDT son un buen ejemplo al alcance de nuestros alumnos de lo que implica trabajar gratuitamente para garantizar un educación de calidad, inclusiva y para promover oportunidades de aprendizaje de calidad y equitativas. A través de ellos se puede captar la ilusión, el entusiasmo y la perseverancia para transformar el mundo a través de la educación.