OMPRESS-MADRID (16-10-20) Ayer jueves, las Obras Misionales Pontificias organizaban en Twitter una “quedada misionera del Domund” de las 21:30h a 22:30h, para compartir testimonios misioneros y valorar lo que significa la labor de los misioneros y su respuesta a la pregunta que da pie al lema del Domund de este año “¿A quién enviaré?”.

Entre las preguntas que se lanzaron a la red, bajo el hashtag #DomundEnvíame, destacó la que hacía referencia a este lema, el “Aquí estoy, envíame”: ¿cómo podemos ser misioneros desde el lugar en el que nos encontramos? Las respuestas a esta pregunta iban sobre todo por la línea de la identidad con los misioneros: “Con la oración, con nuestra entrega, con nuestros donativos. Porque el Domund somos todos, que no se nos olvide cuando decimos #DomundEnvíame”. Y también: “¡Podemos ser misioneros de tantas formas! Entrega tu tiempo, siendo catequista, voluntario en cualquier colectivo en el que puedas ayudar al prójimo…”. “Ser misionero es una constante actitud ante la vida. Es testimoniar el amor de Dios en todos los contextos donde nos movemos, por supuesto el digital también. Sobre todo en estos tiempos de pandemia. #DomundEnvíame es una llamada a ser testigos”, decía otro tweet.

Otra de las preguntas lanzadas fue: Este Domund se presenta incierto por la pandemia de Covid-19… ¿Cómo están viviendo la actual situación en los territorios de misión? “Ante la tragedia de la pandemia y el confinamiento, los misioneros alivian materialmente a la gente que sufre hambre y penuria, pero sobre todo sostienen su esperanza, su fe y su alegría”, comentaba un tweet. Otro decía que “en aquellos territorios donde viven con una serie de ‘necesidades crónicas’, esta pandemia que todos vivimos, no ha hecho sino empeorarlas. Las noticias desde la misión son desalentadoras, pero a la vez preciosas por la labor que la Iglesia está haciendo”. Y es que, añadía otro, “la Iglesia siempre está al lado de los pobres. Recogen a los sin techo, dan de comer al hambriento… Los misioneros son esos héroes siempre en primera fila, acompañando y sufriendo con el pueblo, testimonio vivo del Evangelio”.

Y cómo vivir el Domund esta situación atípica llevó a recordar que “Este año no tenemos la posibilidad de salir con las huchas, ¡pero sí de salir a correr o caminar por el Domund! Y es una iniciativa muy ilusionante. #CorrePorElDomund #DomundEnvíame”, haciendo referencia a la idea puesta en marcha por las Obras Misionales Pontificias. Aunque la oración y el testimonio siempre deben estar presentes: “Yo viviré el Domund en familia, explicando a mis hijos la importancia de este día y rezando con ellos” y “En este mes estamos rezando mucho, eso no hay coronavirus que nos lo impida. Presencial, a través de redes… Nuestra patrona, Santa Teresita, así nos lo enseñó, el poder de unión que tiene la oración”.

Finalmente a la pregunta, ¿qué podemos hacer nosotros para concienciar de la importancia de las misiones en el mundo actual?, se respondió que hay que “continuar animando a pesar de estar en un contexto de fragilidad. Estamos llamados a la misión, a salir y ser voz de todos los misioneros, que por amor dan su vida y anuncian el Evangelio”. Hay que seguir “mostrando cómo, en medio de guerras, injusticias, tristeza y angustia, sobre todo ahora en estos tiempos de covid-19, los misioneros se quedan ayudando, atendiendo y acompañando a los más pobres, transmitiendo su fe, amor y esperanza”.