OMPRESS-INGLATERRA (19-11-20) Light for the World, así se llama el disco del Monasterio de Clarisas de Arundel, en el sur de Inglaterra, que está triunfando en el Reino Unido. Según Classic FM, la primera radio inglesa de música clásica, ocupa la primera posición en su lista. Veintitrés hermanas, en su mayoría de Inglaterra, pero también de Escocia, Irlanda, Nigeria, Zimbabue y Sri Lanka viven en el Monasterio de las Clarisas Pobres de Arundel, situado en el campo a las afueras de la encantadora ciudad medieval de Arundel, sur de Inglaterra.

Los compositores James Morgan y Juliette Pochin han colaborado con las hermanas en una producción de un álbum que incluye canto gregoriano sin acompañamiento, unido a una sutil producción contemporánea para crear una música relajante y meditativa, diseñada para hacer de la vida cotidiana una auténtica experiencia espiritual. Algunas de las canciones incluyen extractos de los escritos de Santa Clara y San Francisco, también hay himnos en latín y otros textos medievales. Tanto la letra como la música están orientadas a permanecer en el corazón, lo que las hermanas esperan que sea una bendición para todos los que las escuchen.

Es un monasterio misionero, no sólo por la música con la que quieren llegar a la gente. Fue en 1990 cuando se embarcaron en la fundación de un monasterio de Clarisas en Myanga, Kenia, cerca del lago Victoria y de la frontera con Uganda. En octubre de 1991, tres hermanas viajaron a la comunidad de Clarisas Pobres en Mbarara, Uganda, para prepararse para la nueva fundación y, en marzo de 1992, fueron acogidas, finalmente en la diócesis keniana de Bungoma. Una familia local les ofreció un terreno que querían donar en memoria de sus padres, en el pueblo de Myanga, cerca del lago Victoria y de la frontera con Uganda. Las hermanas se instalaron allí y supervisaron la construcción del Monasterio. La primera misa en el Monasterio de Nuestra Señora de la Luz de Myanga se celebró el 1 de diciembre de 1992. La construcción se realizó en varias etapas y culminó con la construcción de la capilla que fue consagrada el 19 de julio de 2001, construcción en la que colaboraron las Obras Misionales Pontificias, apoyando la generosidad de estas hijas de Santa Clara y de San Francisco.