OMPRESS-ANGOLA (10-03-21) El padre Manuel Ubaldo Jauregui, de los Misioneros de Yarumal, era asesinado en Luanda, Angola, tras un accidente de tráfico. Al bajarse para ver qué había ocurrido recibió siete puñaladas; tenía 36 años. El sacerdote, nacido en Cúcuta, Colombia, llevaba más de cuatro años como misionero en Luanda, Angola.

El padre Hernán Pinilla, de los Misioneros de Yarumal, explicaba cómo había ocurrido el suceso, el pasado domingo 7 de marzo: “Terminaba una reunión de trabajo, iba a parquear el carro para comer algo y golpeó una moto que estaba parqueada en el lugar. Parece que no fue nada grave, pero el dueño de la moto reaccionó con unas personas y no sabemos la reacción de él, pero nos dicen que se abalanzaron contra él y le propinaron varias cuchilladas”. Fue trasladado a un centro asistencial, pero falleció como consecuencia de la gravedad de las heridas. El agresor ha sido detenido y puesto a disposición judicial.

Había nacido en Cúcuta, en 1984 e ingresó en 2007 en el Seminario de Misiones, de los Misioneros de Yarumal. Fue ordenado sacerdote en 2015. Tras formarse en Bolivia, fue enviado a Angola.

Según explican los Misioneros de Yarumal, la alegría era una de sus principales realidades, y con una actitud alegre anunciaba el Evangelio, lo que hizo que se ganara el aprecio tanto de sus hermanos misioneros como el de aquellos a los que fue enviado en misión.

La sociedad de los Misioneros Javerianos de Yarumal de Colombia lleva formando y enviando misioneros a la “missio ad gentes” desde 1927 cuando se fundó. En la actualidad sus misioneros están presentes en seis países de África: Angola, Camerún, Costa de Marfil, Etiopía, Kenia y Mali, y Camboya y Tailandia en Asia.

El episcopado colombiano ha expresado su pésame por el asesinato del misionero. Mons. Francisco Múnera Correa, obispo de San Vicente del Caguán y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y las Obras Misionales Pontificias de Colombia, han expresado su pesar por el asesinato, expresando su cercanía a los Misioneros de Yarumal y a la familia del sacerdote.