OMPRESS-CHINA (18-02-20) Puede que Mons. Joseph Zhu Baoyu, obispo de Nanyang, en el suroeste de China, sea el paciente de más edad que se haya recuperado del coronavirus, a pesar de que, según las autoridades sanitarias, sean los ancianos y las personas enfermas los más vulnerables a esta epidemia. A Mons. Zhu Baoyu, de 98 años, se le diagnosticó neumonía Covid-19 el 3 de febrero. El 12 de febrero daba negativo en las pruebas y, dos días después, el 14 de febrero recibía el alta.

Según informa Asia News el obispo Zhu fue tratado en el hospital central de Nanyang. Además del virus, tenía otras enfermedades como arritmia y derrames pleurales. En el hospital se le trató con un catéter de drenaje torácico. La curación de Mons. Zhu ha sido excepcional, dado que pertenecía al grupo de riesgo de personas mayores y de pacientes que padecen otras enfermedades.

El P. Sergio Ticozzi, del Pontificio Instituto Pontificio de Misiones Extranjeras (PIME), que conoce al obispo personalmente desde hace más de 50 años, explicaba a Asia News: “La noticia de la recuperación de Mons. Joseph Zhu Baoyu del coronavirus ha sido fuente de alegría para mí. Cuando me encontré al obispo hace dos años, estaba en una silla de ruedas y vivía en el convento de monjas de la diócesis. A primera vista no me reconoció, pero cuando una monja le dijo mi nombre, me sonrió y me saludó – ‘mi viejo amigo’ –; fue una reunión conmovedora”.

“Conocí a Mons. Zhu cuando todavía era un simple sacerdote a principios de la década de 1990 y admiré su buena condición física al verlo ir en bicicleta para visitar a los fieles, a pesar de los sufrimientos pasados en los años de encarcelamiento y reeducación por el trabajo. Lo vi muchas otras veces. Su predecesor, Mons. Joseph Jin Dechen, me entregó la carta de solicitud para que fuera su auxiliar, para que la llevara a Roma. Fue ordenado obispo el 19 de marzo de 1995, fiesta de su patrón”.

“Incluso como obispo continuó su ministerio diario con sencillez y humildad hasta que la salud le obligó a retirarse. Prestaba mucha atención a las necesidades de los demás. Recuerdo que en mi visita a Nanyang, en una conversación, expresé mi intención de irme de Nanyang a Zhumadian. Estaba interesado en cómo viajaría allí e inmediatamente llamó a un amigo suyo para que me esperara en la estación de autobuses. Realmente aprecié su preocupación. Me alegro de su recuperación y le pido al Señor que lo bendiga y lo mantenga en buena salud por mucho tiempo”.

La diócesis de Nanyang, Henan, antiguamente al cuidado de los misioneros de PIME, hoy tiene unos 20.000 católicos, con unos 20 sacerdotes y numerosas religiosas de la Congregación de San José. A pesar de ser muy mayor, Mons. Zhu es reconocido por el gobierno como obispo de la diócesis, y desde hace un año reconoció también a Mons. Peter Jin Lugang, como su obispo auxiliar. Para la Santa Sede, Mons. Jin es el obispo ordinario; siendo Mons. Zhu el obispo emérito.