OMPRESS-PAPÚA-NUEVA GUINEA (12-09-19) Mons. Rolando Santos, obispo de Alotau-Sideia, en Papúa-Nueva Guinea, se enfrenta a una acusación de difamación por haber alzado su voz contra los abusos policiales en el sureste del país. La situación tiene su origen en una declaración de este obispo misionero filipino contra las contra un equipo móvil de la policía que quemó 19 casas en Daga el 1 de septiembre. El obispo de Alotau-Sideia puso el incidente en su cuenta de Facebook, e inmediatamente se hizo viral. En el comentario que añadió explicaba que los policías estaban borrachos cuando incendiaron las casas, incluyendo la del secretario de educación de la diócesis, Gregory Nimagale, informaba la Conferencia Episcopal Filipina.

El 4 de septiembre ambos, Mons. Santos y Gregory Nimagale, fueron arrestados, para ser liberados más tarde bajo fianza. Aún así, se tendrá que enfrentar a un juicio por difamación. “Lo que me ha sucedido”, explicaba en un texto enviado a la Conferencia Episcopal Filipina, aparentemente ha generado una reacción nacional contra el abuso de autoridad por parte de la policía”. Su condena ha movilizado a muchas comunidades en Alotau para luchar por sus derechos dentro de la ley y sin usar la violencia, cuenta este obispo misionero paúl.

Un miembro del Parlamento nacional de Papúa, precisamente elegido por Alotau, Charles Abel visitó a las víctimas del incendio este mismo fin de semana y prometió construir viviendas para ellas. El diputado se disculpó públicamente ante el obispo Santos y dijo que reorganizaría la fuerza policial. También informó al obispo que había pedido al equipo policial que retirara sus acusaciones contra él.

Mons. Santos explicaba además que no esta es ya l la segunda vez que este grupo policial quema casas en Alotau. La primera vez fue en la localidad de Nueva Kitava en diciembre del año pasado, sin que las víctimas, “hasta ahora, tengan un hogar”, agregó el prelado. Este misionero lleva en Papúa-Nueva Guinea desde 2001. Fue nombrado obispo de Alotau-Sideia en 2011.