OMPRESS-MYANMAR (22-02-21) Hakha está en el noreste de Myanmar, cerca de la frontera con India, allí se ha puesto en marcha la St John’s School, con el apoyo de las Obras Misionales Pontificias, un colegio que quiere llevar educación de primera calidad a los niños de esta zona rural de uno de los países más pobres de Asia. El padre Lucas Tha Ling Sum lo llamó una “revolución educativa”. Como canciller de la diócesis de Hakha, lo que equivale a ser el secretario general de la diócesis, en el extremo noroeste de Myanmar, puso en práctica un programa que cambió el panorama mismo de la educación en la diócesis y aseguró, por primera vez en más de sesenta años, que sus niños recibieran una enseñanza a un nivel cercano al de los países vecinos. Myanmar tiene una renta per cápita inferior a la India e incluso a Bangladesh.

Gracias al apoyo económico de las Obras Misionales Pontificias, se logró que se pudiera construir la St. John’s School, un colegio que ha proporcionando a los niños el entorno de aprendizaje más adecuado. El primer año de este colegio, los niños inscritos eran 51, en tres cursos, dos de preescolar y el primer año de primaria. La contribución de las OMP no sólo financió los ladrillos y el cemento con los que construir el colegio, sino también la compra de un autobús, que transportase de forma segura a los niños y tres maestros calificados que han introducido el nuevo plan educativo, basado en el método Montessori.

El St John’s School es un proyecto innovador en la diócesis. Se trata de la primera escuela de este tipo en seis décadas desde que un golpe, en 1962, acabó con todas las escuelas e instituciones educativas que habían puesto en marcha los misioneros. Y los padres han notado el cambio de inmediato. Como explica una madre, la señora Tha Chin Par, aparte de la alfabetización y las habilidades en inglés hablado que su hija ha adquirido en el St John’s, la niña tiene un mayor nivel de pro actividad en el hogar, ayudando en todo.

El colegio este año cuenta con 155 estudiantes, con segundo y tercero de primaria, y las Obras Misionales Pontificias siguen financiándolo y apoyándolo gracias a la generosidad de muchos fieles católicos de España y de todo el mundo con la Obra Pontificia de Infancia Misionera. En la actualidad tiene nueve profesores, cuya formación ha sido posible gracias a programas de capacitación especializados establecidos por la Iglesia de Myanmar. Los programas de formación se llevan a cabo en el Instituto de Educación Pyinya Sanyae y la Comisión Episcopal de Educación, y preparan a los profesores con un plan de estudios aprobado para enseñar en las zonas rurales de Myanmar.

Ahora se está construyendo un segundo edificio, para poder ampliar la escuela primara con ocho nuevas aulas, con lo que el colegio podría acoger a 250 niños de todo Hakha.