OMPRESS-ARGELIA (25-10-19) José María Cantal Rivas es miembro de la Sociedad de los Misioneros de África, los conocidos Padres Blancos, y vive su ministerio en la Basílica de Notre-Dame d’Afrique de Argel, precisamente la ciudad donde su fundador, el cardenal Charles Lavigerie, fue obispo. Cuenta que también allí se han implicado en el Mes Misionero Extraordinario. “Por un lado”, cuenta, “ahora tenemos la misa en castellano dos veces al mes – desde hace tres años era una sola vez al mes, pero ¡la demanda ha aumentado! – y nos reunimos entre 30 y 70 hispanohablantes diplomáticos, religiosos, empleados de empresas implantadas aquí, con sus familias, gente de paso, etc.; tras la misa siempre hay una merienda en la que cada uno comparte un plato típico de su país. El ambiente es muy simpático y algunos de los que aquí vienen a misa no lo hacían en sus países. Sin duda la omnipresencia del islam los interpela y hay una toma de conciencia de la hermosura de nuestra fe vivida en comunidad. Ese sábado celebramos los 25 años del martirio de las hermanas Agustinas Misioneras Ester y Caridad ya beatificadas el 8 de diciembre pasado junto a otros 17 mártires”. Cuenta también que en Argelia están teniendo lugar de cierres de lugares de culto protestantes.

“Por último deciros que, coincidiendo con el Mes Misionero Extraordinario, tenemos hasta el 2 de noviembre en la Basílica de Nuestra Señora de África en Argel la exposición: La Biblia patrimonio de la humanidad. Es un proyecto que nació en Francia hace mas de 10 años y que cuenta con el apoyo del Instituto Europeo de Ciencias de la Religión que supervisó el contenido de dicha exposición para que fuera realmente una exposición cultural (y no confesional) sobre el impacto de la Biblia en las culturas del mundo. La exposición se compone de 6 paneles cada uno dedicado a un tema: la traducción, la transmisión, la geografía, el arte, etc. La exposición se presentó en la sede de la UNESCO en París y, ahora, los Padres Blancos a cargo de la basílica la proponen al público argelino, gran desconocedor de la Biblia, para que descubran este patrimonio mundial. Las discusiones durante las visitas permiten disipar dudas, comparar texto coránico y bíblico en lo referente a traducciones, descubrir la distancia entre las películas y el texto bíblico, etc. La exposición está acompañada por una serie de Biblias en diferentes lengua, manuales de traducción, atlas, diccionarios de arqueología bíblica, etc… todo a disposición de los visitantes, felices de poder tocar y manipular dicho material por primera vez en sus vidas”.