OMPRESS-ISRAEL (15-03-19) La misionera comboniana Azezet Habtezghi Kidane, conocida como Sor Aziza, eritrea de nacionalidad, ha recibido la semana pasada el premio “Constructor de paz”, en Neve Shalom-Wahy Al Salam, un pueblo de Israel donde la paz y la convivencia son un hecho, en el que habitan palestinos e israelíes.

En una ceremonia sobria se ha descubierto una placa con su nombre dentro de

Una placa con su nombre se ha descubierto dentro del “International Garden of Rescuers” (el Jardín Internacional de los Salvadores), por su labor humanitaria en diversos países. Junto a ella estaban sus amigos israelíes y palestinos para agradecerle su ejemplo, sobre todo, para las nuevas generaciones. En 2012, recibió también un reconocimiento de manos de la entonces Secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, por su labor de ayuda a los refugiados.

Domina las lenguas etíopes y sudanesas y desde hace años está volcado en la ayuda a los inmigrantes y su terrible situación. Ha colaborado con Phisician for Human rights, una asociación israelí que garantiza la asistencia sanitaria a los inmigrantes. En la clínica de Tel Aviv comenzó a acoger a los prófugos africanos llegados desde el Cuerno de África hasta Israel atravesando el Sinaí.

En unas declaraciones en la revista Popoli e Missione, de las Obras Misionales Pontificias de Italia contaba: “Cada historia que escucho me toca el corazón: todos los que entran en contacto conmigo narran historias diversas, nunca fáciles de escuchar, porque son experiencias de mucho sufrimiento. Llevo a todos en mis oraciones, porque sé que solo Dios podrá curarles de sus grandes heridas y ayudarlos a superar esta tragedia”.