OMPRESS-LEÓN (9-02-18) El obispo de León, Mons. Julián López Martín, ha escrito una carta a sus diocesanos para congratularse con ellos por la próxima beatificación de los mártires de Argelia. Son los 19 religiosos, religiosas, sacerdotes y un obispo asesinados en Argelia en los noventa. La hermana Esther Paniagua, una de ellos era leonesa.

“Con gozo y esperanza quiero compartir con todos vosotros y especialmente con los feligreses de Izagre la grata noticia hecha pública hace unos días: ‘El Papa Francisco ha autorizado la publicación del decreto que reconoce el martirio de monseñor Pierre Claverie, y de los sacerdotes y religiosos asesinados en Argelia entre 1994 y 1996 por odio a la fe’ declarándolos mártires. Entre ellos la H. Esther Paniagua Alonso y la H. Caridad Alvarez Martin, religiosas Agustinas Misioneras españolas, asesinadas a tiros en Argel por odio a la fe el día 24 de octubre de 1994, Jornada del Domund de aquel año. La H. Esther tenía 45 años y llevaba veinte en Argel trabajando como enfermera especialista en niños deficientes y minusválidos. Era natural de Izagre, parroquia de nuestra Diócesis y está sepultada en el cementerio de León. La H. Caridad era burgalesa, tenía 61 años y llevada doce en aquel país.

Días antes la comunidad había recibido la visita del cónsul de España en Argel con ánimo de que se refugiaran en la sede diplomática, pero las religiosas prefirieron permanecer en su casa. Meses antes se habían despedido de sus familias siendo conscientes del peligro que corrían: ‘Si nos pasa algo, seguimos estando en las manos de Dios… No nos pueden quitar la vida porque ya la hemos dado’, dijeron, ‘por fidelidad al Evangelio y por amor al pueblo argelino que nos ha acogido siempre’.

La noticia del asesinato causó una conmoción general. El funeral de la H. Esther, multitudinario, se celebró en la catedral de León presidido mi predecesor Mons. Antonio Vilaplana (q. e. p. d.) el día 26 de octubre. El Papa san Juan Pablo II, días después, se refirió a las mártires con estas palabras: ‘Ante esta nueva tragedia deseo expresar mi profundo agradecimiento por el trabajo desarrollado por obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, que, aunque conscientes de los riesgos que conlleva la situación actual, han decidido permanecer en Argelia para seguir dando su testimonio de fe y de amor’. En efecto, el decreto de reconocimiento del martirio de estas religiosas menciona también a Mons. Pedro Claverie, obispo de Orán, a los siete monjes trapenses del monasterio de Tibhirine inmortalizados en la película ‘De dioses y hombres’, a cuatro padres blancos y a otras dos religiosas.

Aunque en este momento en la comunidad de las HH. Agustinas Misioneras del Colegio ‘San José’ y en el Obispado de León desconocemos cuándo y dónde se celebrará la ceremonia de la beatificación ni de qué manera nos uniremos a la misma, me ha parecido oportuno dar a conocer cuanto antes esta importante noticia que viene a aumentar el Santoral de nuestra Diócesis precisamente en este Año pastoral diocesano vocacional. A la vez quiero expresar a los familiares de la nueva beata, al pueblo y parroquia de Izagre y a la Congregación de las HH. Agustinas Misioneras la paz, la alegría y la esperanza que nos ha producido esta noticia”.