OMPRESS-HONG KONG (23-03-20) El misionero Francisco de las Heras es un religioso dominico burgalés que vive en el Convento de San Alberto, de Hong Kong. Desde allí escribe sobre cómo están afrontando la pandemia del coronavirus en la famosa ciudad china y expresa su preocupación por España:

“Yo les escribo desde Hong Kong, que es zona muy cercana al origen de la infección, a China. Pertenezco a un grupo de la orden dominicana. Vivimos en un colegio donde somos religiosos de diferentes nacionalidades, varios españoles que hace años éramos el grupo principal, ahora somos pocos y de edad avanzada.

Aquí la infección que tuvimos en el 2003 ya nos enseñó algo que ha servido y está sirviendo. En sí la población oriental es más previsora y más dócil que la occidental. No tienen reparos a poner medidas ya desde un principio, y a tomar medidas que en los países occidentales cuesta aceptar. Un detalle son las mascarillas que aquí se usan. Los locales casi todos las usan. Si alguno por la calle no la lleva lo más probable es que seamos algún no oriental. Medidas sanitarias como lavarse o desinfectar las manos. La desinfección está al orden del día, mucha gente lleva su pequeño frasquito para, en momentos especiales, rociar las manos con el desinfectante. Aquí desde hace mucho se suspendieron los colegios, ya desde que hubo algún caso, porque se vio que puede ser un centro fácil por muchas razones obvias. Se cerraron lugares públicos como salas de conciertos, piscinas, polideportivos, etc. Sin embargo a la gente no se le ha prohibido salir y de hecho lugares como parques, playas, paseos por la montaña están muy frecuentados. Restaurantes también están abiertos aunque menos frecuentados.

En las iglesias desde un principio se adoptaron medidas preventivas como, al recibir la comunión, en la mano; el sacerdote, lo mismo que el público, usa la mascarilla; lavarse las manos antes y después de la comunión; la paz de ninguna forma con contacto directo; las pilas de agua bendita, secas. Algo más tarde se suspendieron las misas en todas las iglesias, llevando ya cuatro domingos y parece que seguirá por algún tiempo más. El número de infectados en HK es pequeño, ha subido en esta semana debido a los muchos que han venido de fuera. La frontera con China se cerró en gran parte y en todos los lugares de entrada en HK había un control sanitario estricto. En mi comunidad, un tanto internacional, no ha habido casos de infección. Al estar muy orientados a la educación llevamos con poco contacto con el exterior desde hace ya más de dos meses.

Agradezco esas oraciones tan necesarias y el recuerdo a través de su correo. Lo mismo haremos desde estas tierras lejanas, nuestro país está pasando por unos momentos muy difíciles y críticos, estamos desde aquí preocupados”.