OMPRESS-BOLIVIA (2-12-20) La misionera María Teresa Notario, religiosa de las Misioneras de la Providencia, escribe desde Sucre, donde es directora del colegio que la congregación tiene en esta ciudad de Bolivia. La hermana María Teresa reconoce que, como en todas partes del mundo, en Sucre, también este año ha sido diferente.

“Comenzamos el año escolar la primera semana de febrero y, el 12 de marzo, se suspendieron las clases por la cuarentena del covid, por ello no hemos pasado clases presenciales durante toda la gestión escolar. Para nadie ha sido fácil. Hemos tenido un porcentaje muy alto de familias con el coronavirus, y también bastantes muertes. A la mayor parte, también a nosotras, nos encontró desprevenidas, una de nuestras hermanas también se contagió. Muchas familias de nuestros alumnos tuvieron problemas de falta de medicinas y también de alimentos, junto con un estado de depresión e impotencia, por lo que nosotras estuvimos junto a ellas, a través de video-llamadas, la oración continua y constante, junto con la ayuda de alimentos a 117 familias, desde abril hasta este mes de diciembre, también medicinas pues por la falta de trabajo, no tenían dinero. La huella profunda ha sido la muerte de los seres queridos y el no poder acompañarlos, ni en la hora de su partida, junto con la cremación a la que no están acostumbrados. Sé que de esta realidad nadie se ha escapado, y que para todos ha sido muy difícil, pero ha sido ahora cuando el Señor nos dio la oportunidad de ponernos en el lugar de los otros y ser para ellos amor y providencia d Dios.

En cuanto a las clases con los niños y jóvenes han sido virtuales y a través de cartillas de aprendizaje elaboradas por los maestros. Otro gran reto, tanto para nosotras, los maestros, los PP. MM. FF. y los estudiantes. Nosotras hemos tenido jornadas hasta de 10 y 12 horas, en la red, atendiendo a todos. Tuvimos que crear una plataforma educativa para que los maestros pudieran enviar las clases grabadas o en directo por Zoom a los niños y jóvenes y estos pudieran enviar las tareas a sus maestros. Las familias convirtieron sus hogares en aulas y como muchas no contaban con medios tecnológicos tuvieron que reinventar modos de conectarse a la red de Internet para que sus hijos no se perjudicaran. Felizmente hemos pasado clases hasta la semana pasada con todos los niños y jóvenes. El Ministerio de Educación concedió el pase de año para todos, por ello nadie se aplazó. Por ahora todos felices, en la próxima gestión ya veremos qué pasa. Cerraremos la gestión escolar sobre el 20 de este mes. Para la próxima se prevé que las clases sean semipresenciales, pero ya veremos.

A nivel religioso lo mismo, iglesias cerradas durante casi 8 meses. Ahora ya tenemos Misa tres veces por semana, en la Iglesia de colegio, pero con pocas personas y teniendo en cuenta las medidas de bioseguridad. La comunidad es muy linda y solidaria y ahora, en este tiempo de adviento tratamos de ayudar a las familias que más lo necesitan, tenemos a una familia con un hijo sin brazos ni piernas y entre todos le hemos ayudado para que pueda tener un medio de locomoción y está muy feliz.

Que la presencia de Jesús en la Navidad cure las heridas de la humanidad, aleje del mundo el covid y siembre en los corazones de todos los hombres la paz, la alegría y el perdón. Feliz Navidad para vosotros, oraciones ante Jesús y de nuevo mil gracias por vuestro recuerdo”.